Definir, desarrollar y poner en funcionamiento los controles técnicos, legales y de gestión necesarios para garantizar el cumplimiento, en todo momento, de los niveles de riesgo aprobados para la organización.
Promover una cultura que impulse la creatividad, la experimentación y el aprendizaje continuo a todos los niveles de la organización donde se valoren las ideas, se asuman riesgos calculados y se aprenda tanto del éxito como del fracaso.